Durante años hemos querido evadir la idea de que existe un Dios, creador de todas las cosas, y que también nos creo a nosotros, y que por ende le debemos respeto y obediencia... pero en nuestro ego y nuestro orgullo nos rehusamos a entender que somos seres creados y dependientes de una Deidad suprema que nos regalo la vida y cuando disponga nos la puede quitar.
Dios al principio creo un universo perfecto y equilibrado (Gen 1-1), hizo que todas las cosas coexistan entre si, y nos creo a nosotros a su imagen y semejanza (Gen 1;26), nos creo seres racionales con emociones y sentimientos, con una mente pensante y una preciosa conciencia que nos permite entre otras cosas pedir perdón y también perdonar, ésto nos distingue del resto de la creación. Nos dio autoridad sobre toda la creación (Gen. 1; 27-28), y entre todas las cosas que nos dio, nos concedió la oportunidad de elegir, nos dio libre albedrío.
Nos dio el privilegio de administrar la tierra y poblarla, podíamos hacer casi todo lo que quisiéramos en un basto planeta recién creado y perfecto con la excepción de una sola cosa... no probar del fruto prohibido. No tendría sentido tener libre albedrío y la posibilidad de elegir entre la obediencia y la desobediencia si no hay nada que desobedecer. Ahora imagínense... un árbol, posiblemente en un lugar apartado, de un planeta perfecto con millones de árboles donde ir a alimentarnos... pero ya saben como sigue la historia. Allá fueron nuestros primeros padres, dejaron atrás las advertencias de Dios, su creador y amigo y prefirieron romper la "única" regla que Dios había impuesto... y con el pecado en nosotros las cosas nunca volvieron a ser iguales.
Desde entonces nuestra relación con Dios quedo interrumpida, generación tras generación como una enfermedad hereditaria que degradó a nuestra raza para siempre. Dios es santo y no puede convivir con el pecado.
Así el hombre comenzó a escribir su propia historia, alejado de Dios y alejado del plan original para el que había sido creado; adquiriendo una nueva naturaleza y nos embarcamos en un viaje de caída en picada, moral y espiritual hasta hoy en día, donde todo lo malo parece ser bueno, y todo lo bueno parece ser malo, o anticuado. Dios a lo largo de nuestra existencia siempre mantubo un remanete fiel, como es el ejemplo de Noé y su familia, asi como tantos otros en diferentes períodos de la historia.
Hemos hecho del engaño y la mentira una forma de vida, corrompimos el verdadero fin de la sexualidad, profanamos y desvalorizamos la importancia del matrimonio, y el monstruo de la Guerra ha llenado de cicatrices la historia de nuestra existencia cobrando como resultado millones de vidas humanas, que vinieron y se fueron de este mundo sin saber en su mayoría porque existieron, no supieron quien era Dios ni para que los había creado.
Y a Pesar de que nuestra tendencia humana siempre tiende a culpar a Dios por nuestros errores y miserias, nuestro Creador no se quedo de brazos cruzados mirando como poco a poco nos auto exterminamos y nos hundimos cada vez mas en el fango del pecado, Él no estaba dispuesto a ver como su creación preferida se deterioraba cada vez mas, y decidió hacer lo que ninguno de nosotros haría en su lugar, entrego a su único hijo el Señor Jesucristo a morir y pagar nuestras culpas ya que escrito estaba “la paga del pecado es muerte” (Rom. 6:23) y por cuanto todos pecamos estamos condenados, todos merecemos la muerte. Pero el Señor Jesucristo en obediencia a Dios padre y por su propia voluntad dejo su lugar en el cielo, se hizo hombre, vivió como hombre y como hombre también murió, en unas de las torturas mas terribles que el mundo halla conocido… la cruz romana.
Él era el único que lo podía hacer porque Él es santo, en sus 33 años de vida como hombre no cometió pecado alguno, Él no tenia pecado hereditario como nosotros porque su procedencia era divina, y nació de una mujer virgen en forma milagrosa (Juan cap. 1 y 2). Su sangre santa era la única apta para pagar nuestros pecados, su sangre inocente pago el precio que merecíamos nosotros, por sus heridas fuimos sanados, y por su dolor fuimos aliviados. Así como por un hombre (Adán) entro el pecado a toda la humanidad, también por un hombre (Jesús) entro la salvación para toda la humanidad, solamente con una diferencia… podrás ser salvo:
" si confesares con tu boca que Jesús es el Señor, y creyeres en tu corazón que Dios le levantó de los muertos, serás salvo. Porque con el corazón se cree para justicia, pero con la boca se confiesa para salvación." (Romanos 10:9, 10).
Ese mismo Jesús fue levantado de los muertos al tercer día, demostrando su autoridad sobre la muerte misma, Jesús ya no está crucificado y muerto en una cruz, Él vive y esta sentado a la diestra del Padre, ocupando el lugar que le corresponde.
Dios por intermedio de su hijo Jesús nos allanó el terreno para que pudiéramos recuperar nuestra relación con Él y cumplir con nuestro verdadero propósito de vivir. Él sigue respetando nuestro libre Albedrío, no nos obliga a seguirle ni a estar con Él, pero si nos advierte del terrible final de aquellos que no crean.
Dios nos propone cambiar de a poco nuestra vieja naturaleza pecaminosa con su ayuda, Él no pretende que seamos perfectos de la noche a la mañana, nos promete que todo aquel que le buscase y le siguiese alcanzará la estatura de la plenitud de Cristo (Ef. 4;13) y lo único que nos pide a cambio es tener “FE” en Él, creer en su sacrificio. El hecho de seguirle y obedecerle se da como resultado automático como un hijo obedece a su padre, por un vínculo de amor.
"Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna" (Juan 3:16).
"Y en ningún otro hay salvación; porque no hay otro nombre bajo el cielo, dado a los hombres, en que podamos ser salvos" (Hechos 4:12).
No importa lo bueno que creas que hallas sido, o todas las buenas obras que hallas hecho, si no crees que Jesús murió por vos para salvarte de una condenación eterna de nada sirve lo que hiciste y lo que harás. (Juan 14;6) Reconocer nuestra condición pecaminosa ante Dios es lo que nos salva.
Cada ser humano tiene un hueco en su corazón, la mayoría trata de llenarlo con vicios como el alcohol, el tabaco, juegos de azar… otro buscan llenarlo con la ambición, el dinero y el lujo, otros tratan de saciarse con drogas, sexo y mas… pero esas cosas solamente nos reconfortan por un tiempo, meses, días, horas, minutos y nuevamente volvemos al punto de partida, sin mencionar las carísimas consecuencias que la mayoría de las veces tenemos que acarrear a raíz de estos vicios. Dios es el único capas de satisfacernos completamente, porque fuimos hechos por Él y para Él, y nos quiere dar una vida abundante espiritual.(Juan 10;10)
Ser un hijo de Dios y seguirle no es fácil en este mundo que esta patas para arriba, nos criticarán, nos discriminarán, nos perseguirán como lo han hecho con Cristo cuando estuvo aquí como hombre, pero aquel que cree en Dios también cree en una vida eterna con Él después de la muerte, y las cosas de esta corta vida no debe preocuparnos demaciado. Dediquemos nuestro tiempo a contar la verdadera realidad de Dios y que otro pueda conocer la historia concreta de nuestro origen. Contar que con Dios tenemos vida eterna y abundante, y sin Él nos espera la muerte y el infierno.
Si quieres reconciliarte con tu creador habla con Él, elevarle una oración desde tu corazón, si no sabes como empezar te puedo escribir una oración modelo, no para que la repitas tal cual, a Dios le interesa oír tus propias palabras.
Oración: Dios mi creador, hoy entiendo y creo que tu existes, que siempre haz existido. Reconozco que he sido un pecador y que he estado alejado de ti, pero hoy creo en tu hijo Jesucristo, creo que Él entrego su vida por mi, y quiero entregarte mi corazón y mi vida a ti, porque a ti pertenezco y contigo quiero estar. Dame vida eterna para estar contigo siempre y ayúdame a cada día conocerte mas. Amen
Si hiciste esta oración con un corazón sincero y con fe, ya tienes potestad para ser llamado hijo de Dios (Juan 1;12) Si le buscas y le sigues verás que tu vida comenzará a cambiar. Te aconsejo que te acerques a una iglesia Evangélica que tenga fundamentos bíblicos, si es posible cerca de tu casa, para que seas animado con la gente que cree y piensa como vos, para que conozcas más de Dios y sus enseñanzas, Es muy importante el hecho de congregar con la iglesia por los motivos que están detallados en el siguiente vínculo.
¿Porqué la iglesia?
Les recomiendo entrar a la web http://www.adoraor.com/ ahí encontraran mucha mas información para conocer más de nuestro Dios tan grande y lo que puede hacer con nosotros.
sábado, 1 de marzo de 2008
¿Por qué no creer en Dios?
Si Dios es tan Bueno ¿Por qué permite el mal?
Sí, Dios es justo, bueno y todopoderoso, pero muchas personas se sienten confundidas pensando en las guerras, el hambre y la muerte de infinidad de seres inocentes, y han exclamado amargamente: ¿Dónde está Dios? O ¿por qué, si Dios es tan poderoso y bueno, no evita estas cosas?
En tanto que cristianos, reconocemos unas verdades absolutas con referencia a Dios que nos comprometen muchísimo, ya que confesamos con toda firmeza que Dios es el Ser Supremo que todo lo puede, creador y sustentador de los cielos y la tierra. También que Dios es amor, bondad y santidad, que en el mundo existen el mal moral y físico en forma horrible; las preguntas apuntadas arriba surgen casi espontáneamente. ¿Por qué Dios permite...?
Si este tema nos preocupa de verdad y deseamos tener luz sobre él, sin lugar a dudas que Dios nos ayudará y consolará con una explicación lógica y admisible para nuestra mente. Tampoco quisiera meterme en profundidades, de las cuales a veces es difícil salir bien parado, y donde tantos filósofos y teólogos han dedicado a ellas todo su esfuerzo y no han llegado a una respuesta satisfactoria para todos.
No trato de justificar unas determinadas doctrinas o posturas cristianas, ni tan siquiera he de justificar al Supremo y Soberano Dios, Santo y Perfecto, lo que sería absurdo. Es lamentable que algunas personas tengan una actitud agria hacia Dios, que no tiene culpa alguna de las desdichas de los hombres tan reales y acuciantes; son éstos quienes, con su errada actitud emocional, se privan de poder conocer al Dios de amor y de esperanza, que al fin de la historia de la humanidad solucionará con justicia todos los problemas de la raza.
Por esto creo que lo primero que hemos de reconocer es nuestra pequeñez e incapacidad para juzgar los planes y propósitos del Todopoderoso y Sapientísimo Creador.
Que Dios es inmensamente sabio nos lo dice, no tan solo la Biblia, sino la naturaleza entera. El concierto ecológico de los elementos nos lo prueba desde el principio de la creación, y nos lo confirma la ciencia que estudia con el microscopio las cosas más pequeñas de Dios, como son los protozoos y las células de todos los seres vivos, y con el telescopio las cosas más grandes a las cuales el hombre no puede llegar. Aunque hayamos conseguido grandes conquistas; son tan solo en un espacio relativamente pequeño dentro del Universo infinito, a saber, los contados planetas que se mueven dentro de los límites del sistema planetario de nuestro sol.
El hecho de que Dios debe ser bueno tiene una razón natural que todos comprendemos, y es la misma conciencia humana. ¿Por qué nosotros podemos distinguir entre el bien y el mal? Los animales no saben ni pueden hacerlo. Las fieras y las aves de rapiña no tienen compasión ni de sus hijos. ¿Por qué esta importante diferencia? Porque los animales son simplemente máquinas de carne, pero no fueron creadas a imagen y semejanza del Supremo Artífice del Universo, no se dan cuenta de su propia existencia ni tienen sentimientos de bondad ni de maldad, simplemente satisfacen sus necesidades físicas, no conocen el bien ni el mal, pero el hombre y la mujer sí que lo conocemos, porque Dios puso en los genes de nuestros antepasados, su marca de fábrica, y sobre ella un espíritu inmortal.
Pero sabemos que un gran enemigo puso también su marca, los sentimientos del mal sobre los del bien que derivan de nuestro Creador.
«Seréis como dioses si conocieseis el bien y el mal» fue la gran mentira de Satanás.
Dios quería que los hombres conociesen sólo el bien, pero el hombre prefirió conocer el bien y el mal; ésta fue la razón de la caída; no tan solo el simple acto de desobediencia con que se tipifica.
Pero Dios es el bien supremo. En el salmo 100:5 leemos: «porque Jehová es bueno, para siempre es su misericordia, y su verdad por todos los siglos». Y Jesucristo, a un joven que le llamó «Maestro bueno» le replicó: «Ninguno hay bueno sino sólo Dios.» Pero el hombre eligió separarse de Dios. Se ha dicho, con razón, que el pecado es una actitud de desconfianza respecto al Creador. Por esto la Biblia reclama y declara como único medio de salvación la fe en Jesucristo, engendradora de amor y gratitud hacia el Salvador que Dios envió para satisfacer los principios de la eterna justicia que presiden en el Universo, y ganar nuestras mentes y voluntades para El.
Una parte de la humanidad, la mahometana, y un sector de la cristiana, tratan de resolver el problema del mal por la teoría del fatalismo, que atribuye a Dios tanto una cosa como otra; dicen que nada se puede hacer contra lo determinado por El, pero esto no es cierto, nosotros no somos máquinas de carne, somos agentes morales libres en el Universo creado por Dios. El fatalismo no nos ayuda, nos hunde cada vez más en la desesperación de la impotencia de no poder hacer nada.
La Biblia proclama la sabiduría de Dios, pero no es fatalista, antes al contrario, en la profecía de Ezequiel 33:11 leemos: «Vivo yo dice el señor Jehová, que no me complazco en la muerte del malvado, sino en que se vuelva el malvado de su camino y viva: Esto significa que Dios, dentro de sus planes de su justicia eterna, está dispuesto a cambiar de actitud para aquellos que cambian su actitud para con El, es decir, proclaman el libre albedrío para los seres humanos.
Dios no es autor del mal, sino del bien, por más que haya consentido por un tiempo -que para nosotros es muy largo- pero que para el Ser eterno es relativamente corto, el mal que ha existido y existe sobre el planeta. El hombre se separó de Dios, y esto produjo la desgracia y la ruina moral de la humanidad y convirtió un mundo de luz, paz y buena relación con su Creador en un mundo de error, tragedia y sufrimiento, y aunque surgan en la conciencia humana, a veces, impulsos de hacer el bien, se encuentra con el condicionamiento de que hace el mal que no quiere, como explica el apóstol Pablo en Romanos, capítulo 7, versículos 7-25.
¿Qué ha hecho Dios con todo esto? Bueno, para que Dios erradicara lo malo de la tierra, tendría que destruir a toda la raza humana, ya que en lo que se refiere a su creación y todo lo que pertenece a su responsabilidad de sustentamiento y cuidado de las cosas que existen en la naturaleza, está todo en perfecto orden de funcionamiento. El propio hombre se acusa constantemente a sí mismo de destruir el medio-ambiente, a las propias criaturas humanas con los elementos nocivos y los armamentos que ha inventado.
¿Qué ha hecho Dios? Amarnos con amor y misericordia infinita y revelarnos el único, y verdadero camino para poder volver a El. Ese verdadero camino es Jesús. Dios ha realizado lo que enseña su Santo Libro; que es necesario vencer el mal con el bien; esto es lo que hizo Jesucristo, como explicaremos en "Fe y obras ¿una encrucijada?" , y un día juzgará al mundo con justicia, aplicándola con mayor o menor severidad (según sus obras, como nos enseña Jesús en Mateo 11:20-30) a quienes no han conocido su gracia, y a los que la han conocido, según el caso que hayan hecho de sus llamamientos de amor.
¿Por qué no rendirse a la evidencia, y acercarse a Dios con un corazón humilde, y creer que Jesucristo venció por todos nosotros a la muerte y al pecado y comenzar así a ser luchadores para vencer con el bien al mal?
En esta lucha no estamos solos, el Señor es nuestro ayudador. Además, tenemos los creyentes otra visión de las cosas y afectos en la vida. Ya nuestra esperanza no está en este mundo, esperamos otro mejor donde «mora la justicia»; ya no miramos ni medimos las cosas en sí mismas, sino ante la perspectiva de las promesas eternas, promesas que nos hacen saber que esta noche oscura de la humanidad está pasando y llega el día de plena luz, paz y justicia.
Todas las cosas de esta vida han cobrado una escala de valores distinta. ¡No mires más las cosas desde la perspectiva humana solamente! Aférrate a las promesas del Señor, no estamos en un estado catatónico, fatalista o de amarga resignación. ¡Levántate! Mira a tu Creador, confía en la obra de Jesucristo y cree. En el día del juicio final habrá más de un paraplégico que dirá: «¿Cómo pude creer en ti pasando mi vida en una silla de ruedas?»; pero otro dirá: «Gracias, Dios mío, que me ayudaste a creer y a volverme a ti, y te pude adorar y servir desde mi silla de ruedas, y que aquello se queda en mi experiencia allá en la tierra. Ahora te adoro con este cuerpo glorificado que no necesita ninguna silla de ruedas»; otro dirá: «No pude comprender por qué mi hijo murió prematuramente, cuando sólo tenía 5 años; gracias, Dios mío, porque a pesar de la tragedia que significó perder a mi hijo, en quien tenía tantas esperanzas, me diste las fuerzas para creer en Ti, y te adoro porque me consolaste y me has fortalecido hasta aquí.»
El punto culminante del amor y la justicia de Dios se ha demostrado al venir el mismo a visitarnos y vivir a nuestro nivel, nuestras mismas miserias y sufrimientos en la persona de Jesucristo. Y después de vivir una vida ejemplar, no aprovechándose de sus poderes sobrenaturales, sino en favor de otros, ha continuado, por medio de su Santo Espíritu, su táctica de vencer, con el bien, el mal en las personas de millares de creyentes e hijos espirituales suyos.
Ahora podemos ver a hombres y mujeres que han creído en Cristo y que son transformados por el poder de Dios, algunos han dejado los vicios que más les sujetaban, incluso algunos el vicio de la drogadicción, y miles de familias desgraciadas han entrado en una nueva vida de paz y de amor y de buena comprensión los unos con los otros, porque han empezado a dejarse guiar en sus pequeños problemas por el Espíritu de Dios. Por esto el apóstol Pablo decía ya en los primeros tiempos del cristianismo: «El Evangelio es poder de Dios para dar salvación a todo aquel que cree», y declaraba, en otro lugar:
«Si alguno está en Cristo, nueva criatura es (es decir, es como si hubiese nacido de nuevo), las cosas viejas pasaron, he aquí todas son hechas nuevas.»
viernes, 22 de febrero de 2008
¿Por qué la Iglesia?
Uno de los engaños más grandes que la gente ha creído en estos últimos siglos es pensar que la iglesia es el lugar físico o edificio donde se reúnen los creyentes, basta con poner "iglesia" en un buscador de imagenes en internet y veremos miles de fotos de templos y catedrales. ¡ y esto es un gravísimo error !
Si leemos la Biblia y nos detenemos a pensar en la formación de la iglesia, su origen, y su propósito nos damos cuenta del mal concepto que nos hemos formado de ella.
La Iglesia se formó luego de la partida de Cristo, aquellas personas que le siguieron y que creyeron en Jesús como el Mesías comenzaron a reunirse para aprender juntos, y animarse los unos a los otros, dado que eran tiempos de persecución a los creyentes en Jesucristo. A este grupo de personas, aproximadamente unos 120, se les podría llamar oficialmente la primera Iglesia constituida, ellos fueron los primeros en recibir al Espíritu Santo en conjunto, y en anunciar las Buenas noticias de salvación (Evangelio) a aquellos que buscaban a Dios con un corazón sincero.
Estas persones no tenían un lugar fijo donde reunirse, cuenta la Biblia que se juntaban en las casas a orar, a cantar y a leer las escrituras (Hec. 2;46)
El Nuevo Testamento cuenta la historia de la iglesia y sobre su cometido en este mundo, y en ninguno de los 27 escritos que lo componen denomina a un edificio o construcción con el nombre de iglesia.
La iglesia de Cristo esta compuesta por todas las personas que al rededor del mundo creen en Dios y en el mensaje del Evangelio. La Biblia dice que la iglesia son "las personas", y no el lugar donde se reúnen. Dios nos enseña que los creyentes son como piedras vivas (1Pedro 2;5) y que todos juntos forman el templo de Dios, donde el cual la piedra Principal es Jesucristo.
También Dios compara a la iglesia con un cuerpo, en el cual los creyentes son los miembros y Jesucristo la cabeza. (Rom.12;4-5)
Esta comparación en cierta medida tira por tierra la teoría que muchos usan a veces para excusarce diciendo: "yo no preciso ir a la iglesia, si Dios esta en todos lados" y si bien la omnipresencia de Dios es correcta, Él nos enseña que todos sus hijos deben estar juntos como un cuerpo. Una mano no es nada si esta apartada del cuerpo, lo mismo que un pie no es nada si esta alejado de su cuerpo, cada miembro es vital para nuestro cuerpo, pero si están separados de nada sirven cada uno de ellos.
Lo mismo pasa cuando un miembro esta lastimado, todo el cuerpo sufre con él, y aun aquellas partes de nuestro cuerpo que nos da verguenza mostrar son vitales para nuestro correcto funcionamiento.
Así funciona el cuerpo de Dios, o sea todos sus hijos, aquellos que creemos en Él y le seguimos.
Si alguien se dispusiera a destruir todos los templos del mundo pensando que de esa manera terminaría con la existencia de las iglesias esta muy equivocado, de hecho no entendió lo que Dios llama por iglesia.
Si crees en Dios y en su hijo Jesucristo, y consideras que Él es tu padre espiritual, también tendrías que creer que tenes hermanos espirituales, y que como toda familia necesita estar junta, unidos, para cuidarnos, amarnos, animarnos, ayudarnos y disfrutar de mutua compañía.
El catolicismo a lo largo de los siglos se ha encargado de crear distorsión y confusión respecto a muchas verdades de Dios y su justicia, concientemente o no ha logrado que la gente piense que Dios esta encerrado en templos y catedrales, y el mal concepto de iglesia que tiene la gente al rededor del mundo es simplemente uno mas de los tantos conceptos equivocados que el catolicismo ha difundido a lo largo de su historia.
Para redondear el concepto, la iglesia de Jesucristo no es un edificio ni un lugar físico específico donde los creyentes se reúnen, ni tampoco un lugar sagrado donde se encuentra Dios sentado esperando a los filigreces, la iglesia de Jesucristo son todas aquellas personas que creen en Él, y en el mensaje de salvación eterna que ha logrado a travez de su sacrificio.(Evangelio).
"Donde dos o tres estén reunidos en mi nombre, allí estoy yo en medio de ellos" (Mat. 18;20)
jueves, 21 de febrero de 2008
La Ley espiritual
EL AMOR DE DIOS
Lo declara la Biblia en Juan 3:16:
"Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna."
El escritor bíblico, no teniendo una palabra que expresara el inmenso amor de Dios hacia la humanidad, inspirado por el Espíritu Santo usa la frase "de tal manera", indicando así que no existe medida humana que pueda señalar el inmensurable amor de Dios por nosotros.
Lo declara la Biblia en Juan 10:10b
(Cristo afima) "...yo he venido para que tengan vida, y para que la tengan en abundancia."
Esta declaración hecha por el mismo Jesucristo nos muestra que ÉL tiene un plan para que podamos vivir una vida plena y con propósito.
Es cierto que pudieramos cuestionar el por qué la mayoría de las personas no están experimentando esta "vida en abundancia". Pero vemos a continuación que la causa es por una segunda ley.
EL HOMBRE ES PECADOR
Lo declara la Biblia en Romanos 3:23:
"Por cuanto todos pecaron y están destituídos de la gloria de Dios."
La frase "la gloria de Dios", podría interpretarse como: La presencia de Dios.
El hombre fue creado para tener comunión con Dios, pero debido a su terca voluntad egoísta, escogió su propio camino y su relación con Dios se interrumpió. Esta voluntad egoísta caracterizada por una actitud de rebelión activa o de indiferencia pasiva, es evidencia de lo que la Biblia llama pecado.
Lo declara la Biblia en Romanos 6:23:
"Porque la paga del pecado es muerte..."(o sea separación espiritual de Dios.)
Dios es santo y el hombre pecador. Un gran abismo los separa. El hombre está tratando continuamente de alcanzar a Dios y la vida en abundancia, y cruzar este abismo de separación mediante sus propios esfuerzos: la religión; la moral; la filosofía; las buenas obras; etc.
Llegado este punto, con razón pudieramos pensar que entonces estamos irremediablemente perdidos; pero gracias a Dios por una tercera ley que nos da la única solución a este problema...
ÉL MURIÓ EN NUESTRO LUGAR
Lo declara la Biblia en Romanos 5:8:
"Mas Dios muestra su amor para con nosotros, en que siendo aún pecadores, Cristo murió por nosotros"
Lo declara la Biblia en I de Corintios 15:3-6
"Cristo murió por nuestros pecados... fué sepultado, y... resucitó al tercer día, conforme a las Escrituras;... apareció a Cefas, y después a los doce. Después apareció a más de quinientos..."
ES EL ÚNICO CAMINO
Lo declara la Biblia en Juan 14:6:
"Jesús le dijo: Yo soy el camino , la verdad, y la vida; nadie viene al Padre, sino por mí."
Dios ha cruzado el abismo que nos separa de Él al enviar a su Hijo, Jesucristo, a morir en la cruz en nuestro lugar.
Por eso Juan el Bautista dijo:"He aquí el cordero de Dios que quita el pecado del mundo."
Pero no es suficiente conocer estas tres leyes y aún aceptarlas intelectualmente. Vayamos a la cuarta ley...
DEBEMOS RECIBIR A CRISTO
Lo declara la Biblia en Juan 1:12:
"Mas a todos los que le recibieron, a los que creen en su nombre, les dió potestad de ser hechos hijos de Dios."
Lo declara la Biblia en Efesios 2:8-9:
"Porque por gracia sois salvos por medio de la fe; y esto no de vosotros, pues es don de Dios; no por obras para que nadie se gloríe."
Esta declaración bíblica nos deja claro que ninguna cosa que hagamos, por muy meritoria que sea, nos conseguirá la salvación. Sólo la aceptación de que Cristo pagó por nosotros el precio de nuestro pecado con su sacrificio, y recibirlo como nuestro salvador personal, nos puede hacer miembro de la familia de Dios y partícipes de una vida abundante y con propósito.
(Cristo dice) "He aquí yo estoy a la puerta y llamo; si alguno oye mi voz y abre la puerta, entraré a él..." (Apocalipsis 3:20)
USTED PUEDE RECIBIR A CRISTO
Recibir a Cristo comprende un cambio de actitud hacia Dios, confiar en Cristo, para que Él entre a nuestras vidas y perdone nuestros pecados
Usted puede recibir a Cristo ahora mismo, mediante la oración (orar es hablar con Dios).
Dios conoce su corazón y no tiene tanto interés en sus palabras, sino más bien en la actitud de su corazón. La siguiente oración se sugiere como guía:
Señor Jesucristo: Gracias porque me amas y entiendo que te necesito. Te abro la puerta de mi vida y te recibo como mi Señor y mi único Salvador. Gracias por perdonar mis pecados. Gracias por entrar a mi vida y por escuchar mi oración
¿Expresa esta oración el deseo de su corazón?Si lo expresa, haga la oración ahora mismo, y Cristo entrará a su vida según Su promesa
Cómo estar seguro de que Cristo mora en su vida:
¿Invitó a Cristo a entrar en su vida?De acuerdo a la promesa de él en Apocalipsis 3:20, ¿dónde está Cristo? Cristo dijo que entrará en su vida. ¿Le engañaría él?¿En que basa su seguridad de que Dios contestó su oración? Pues en la fidelidad de Dios mismo y Su Palabra.
La Biblia promete vida eterna a todos los que reciben a Cristo
El Apóstol Juan escribe en su carta a los creyentes (1ra de Juan 5:11-13):"Y este es el testimonio: que Dios nos ha dado vida eterna; y esta vida está en Su Hijo. El que tiene al Hijo, tiene la vida; el que no tiene al Hijo de Dios no tiene la vida. Estas cosas os he escrito a vosotros que creéis en el nombre del Hijo de Dios, para que sepáis que tenéis vida eterna, y para que creáis en el nombre del Hijo de Dios".
Viva agradecido de Dios porque Cristo está en su vida y que nunca le abandonará (Hebreos 13:5). Puede estar seguro que el cristo vivo mora en usted y que tiene vida eterna desde el mismo momento en que lo invitó a entrar confiando en su promesa. El no le engañará.
No dependa de sus sentimientos
Nuestra seguridad está en la promesa de la Palabra de Dios y no en nuestros sentimientos. El cristiano vive por fe (confianza) en la fidelidad de Dios mismo y Su palabra. Sentir es bueno, pero sintamos o no, Dios es el mismo. El es y será, y Su Palabra cumplirá. Amén.
Ahora que ha recibido a Cristo
En el momento en que usted, en un acto de fe, recibió a Cristo, muchas cosas ocurrieron. He aquí algunas de ellas:
1. Cristo entró en su vida (Apocalipsis 3:20 y Colosenses 1:27).2. Sus pecados le fueron perdonados (Colosenses1:14).3. Usted ha llegado a ser Hijo de Dios (Juan1:12).4. Comenzó a vivir la gran aventura para la cual Dios le creó (Juan10:10b, 2 de Corintios 5:17 y 1 de Tesalonisenses 5:18).
¿Puede usted pensar en algo más extraordinario que le haya ocurrido que el recibir a Cristo?¿Le gustaría dar gracias a Dios en oración ahora mismo por lo que EL ha hecho por usted?El acto mismo de dar gracias a Dios es una demostración de fe.
¿Y ahora qué?
Sugerencias para el crecimiento cristiano
El crecimiento o desarrollo espiritual es el resultado de permanecer confiando en Jesucristo. "El justo por la fe vivirá" (Gálatas 3:11).Una vida de fe le capacitará para confiar en Dios cada vez más en todo detalle de su vida y para practicar lo siguiente:
Converse con Dios en oración diariamente (Juan 15:7)
Recurra a la Biblia, estudiándola diariamente (Hechos 17:11). Principie con el evangelio de Juan.
Insista en confiar a Dios cada aspecto de su vida(I de Pedro 5:7).
Sea lleno del Espíritu de Cristo - permítale vivir Su vida en usted (Gálatas 5:16-17; Hechos 1:8).
Testifique a otros de Cristo verbalmente y con su vida (Mateo 4:19, Juan 15:8).
Obedezca a Dios momento a momento (Juan14:21).
En la Biblia (Hebreos 10:25) se nos amonesta "no dejando de reunirnos." Los cristianos, como brasas de fuego, arden cuando están juntos. Apártense los cristianos y como brasas separadas se apagarán solos. Si usted no se congrega con alguna iglesia no espere a que lo inviten a hacerlo. Demuestre iniciativa: llame o visite a un ministro de Dios en una iglesia cercana donde se exalte a Cristo y se predique Su palabra. Comience esta semana, y haga planes para asistir regularmente.Le aseguro que empezará a ver un mundo espiritual como nunca lo ha pensado.
martes, 19 de febrero de 2008
Nuestro enemigo
Satanás fue creado originalmente como el ser más elevado entre los criaturas morales de Dios, aunque hay un abismo de diferencia inmensurable entre este príncipe de los seres creados por el Señor y las tres Personas de la Deidad, las cuales no fueron creadas y existen en sí mismas para siempre.
1. Satanás fue creado como una persona.
En Colosenses 1: 16 se declara que la creación se llevó a cabo por Cristo y que «todas las cosas que hay en los cielos y las que hay en la tierra, visibles e invisibles, sean tronos, sean dominios, sean principados, sean potestades», todo fue creado por El y para El. El tiempo de la creación de los ángeles no es revelado más allá del hecho de que este evento precedió probablemente a la creación de todas las cosas materiales y que a su vez fue precedido el mismo por la existencia eterna de Dios, de la cual se da testimonio en Juan 1:1-2.
Entre todas las huestes celestiales sólo hay un ser cuya creación se menciona en particular: Satanás. Esto indica la supremacía de la que él disfruta respecto a todas las criaturas invisibles de Dios.
En Ezequiel 28:11-19 leemos la lamentación que se dirige al «Rey de Tiro»; pero si bien es cierto que este pasaje podía tener una aplicación inmediata y parcial al rey de esa ciudad, es evidente también que las palabras del profeta tienen en vista al ser que es supremo entre todas las criaturas de Dios, pues del personaje aquí mencionado se dice que «está lleno de sabiduría, y acabado en hermosura»; que había estado «en Edén, en el huerto de Dios» (probablemente el primitivo Edén de la creación original de Dios, y no el Edén de Génesis 3); que fue creado según el plan divino y ungido como el querubín sobre el monte santo, el cual, de acuerdo al simbolismo bíblico, representa el trono o el centro donde Dios ejerce su poder en el gobierno de todas las cosas. Esta descripción, que no podría corresponder a la persona y experiencia de ninguno de los reyes de Tiro, es posible aplicarIa solamente a Satanás, tal como él era antes de su pecado y de su correspondiente caída del lugar que había ocupado.
2. Satanás desempeña todas todas las funciones de una persona.
De las muchas porciones bíblicas que ponen de relieve la personalidad de Satanás pueden notarse las siguientes:
a) Isaías 14: 12-17. Contemplando a Satanás como si estuviera ya terminada su carrera y como si hubiera sido ya definitivamente juzgado en el fin de los tiempos, el profeta le da el título de «Lucero, hijo de la mañana», y lo trata como a un ser que ha caído de su estado original y de su primitiva gloria. El que «debilitaba a las naciones» (v. 12) es también culpable de haber opuesto su propia voluntad a la de Dios en cinco particulares aquí revelados; y tanto en este pasaje como en Ezequiel 28:15 se dice que el pecado de Satanás fue un propósito secreto que estaba escondido en lo profundo de su corazón, pero que Dios lo descubrió y lo reveló (cf. 1 Ti. 3:6).
b) Génesis 3:1-15. Es por los eventos narrados en este pasaje que Satanás recibió el título de «Serpiente», ya que fue por medio de la serpiente que él se manifestó a Adán y Eva. Cada palabra por él pronunciada y cada designio que él revela en esta historia de la caída de nuestros primeros padres es una evidencia de la personalidad de Satanás (cf. 2 Co. 11:3, 13-15; Ap. 12:9; 20:2).
c) Job 1:6-12; 2:1-13. Una revelación peculiar de estos pasajes es que Satanás tiene acceso a Dios (cf. Lc. 22:31; Ap. 12:10) tanto como a los hombres (Ef. 6:10-12; 1 P. 5:8), y que él manifiesta todas las características de una verdadera personalidad.
d) Lucas 4:1-13. La personalidad de Satanás se revela también cuando se enfrenta en el desierto con el Hijo de Dios, quien es el postrer Adán. El que había ambicionado ser «semejante al Altísimo» (Is. 14:14) y que había recomendado este mismo propósito al primer hombre (Gn. 3:5), está ahora ofreciendo todas sus posesiones terrenales a Cristo, con la condición de que El se postre a adorarlo. La autoridad y el poder que Cristo rechaza en esta ocasión serán recibidos y ejercidos en el futuro por el personaje que las Escrituras denominan el Hombre de Pecado (2 Ts. 2:8-10; 1 Jn. 4:3).
e) Efesios 6:10-12. La táctica de Satanás y su lucha contra los hijos de Dios se presentan en este pasaje como una prueba positiva de la personalidad de tan poderoso enemigo. Las Escrituras no dicen que Satanás esté guerreando contra los hombres no regenerados; ellos le pertenecen y, por lo tanto, están bajo su autoridad (Jn. 8:44; Ef. 2:2; 1 Jn. 5:19).
1. Su poder personal no puede ser del todo estimado.
De acuerdo a su propia declaración, que por cierto Cristo no negó, él tiene poder sobre los reinos de este mundo, los cuales, habiendo sido entregados a él, puede darlos según los dictados de su propia voluntad (Lc. 4:6). Se dice que Satanás tenía el poder de la muerte (He. 2:14), pero que este poder ha sido ya entregado a Cristo (Ap. 1:18). Satanás tenía el poder sobre la enfermedad, como en el caso de Job (Job 2:7), y pudo zarandear a Pedro como a trigo (Lc. 22:31; 1 Co. 5:5). La Biblia también revela que Satanás debilitaba a las gentes, hacía temblar la tierra, trastornaba los reinos, puso el mundo como un desierto, asoló las ciudades y a sus presas nunca abrió la cárcel (Is. 14:12-17). Contra el poder de Satanás ni aun el arcángel Miguel se atrevió a usar juicio de maldición (Jud. 9); pero hay victoria para el Hijo de Dios por medio del poder del Espíritu y de la sangre de Cristo Jesús (Ef. 6: 10-12; 1 Jn. 4:4; Ap. 12:11). Satanás ejerce su autoridad y poder solamente dentro de la voluntad permisiva de Dios.
2. Satanás es ayudado por demonios.
El poder de Satanás aumenta por la innumerable hueste de demonios, quienes hacen su voluntad y le sirven. Aunque él no es omnipresente, omnipotente u omnisciente, él tiene contacto por todo el mundo a través de los espíritus malignos.
Los demonios juegan un papel muy importante en el control de Satanás sobre la tierra y hacen que su poder esté presente por todas partes (Mr. 5:9). Son capaces de morar y controlar tanto animales como hombres (Mr. 5:2-5, 11-13) y aparentemente desean estar en cuerpos físicos (Mt. 12:43-44; Mr.5:10-12).
A veces los demonios solamente tienen influencia sobre los hombres, y en otros casos los poseen de manera que sus cuerpos físicos y también su lenguaje está controlado por demonios (Mt. 4:24; 8:16,28,33; 9:32; 12:22; Mr. 1:32; 5:15-16, 18; Lc. 8:36; Hch. 8:7; 16:16).
Al igual que Satanás, son totalmente malvados y maliciosos y afectan de esa manera a aquellos a quienes ellos controlan (Mt. 8:28; 10:1; Mr. 1:23; 5:3-5; 9:17-26; Lc. 6:18; 9:39-42). En numerosos casos muestran que saben que Jesucristo es Dios (Mt. 8:28-32; Mr. 1:23-24; Hch. 19:15; Stg. 2:19).
De la misma manera que Satanás, los demonios están completamente enterados de que están destinados al castigo eterno (Mt. 8:29; Lc. 8:31). Son capaces de traer desórdenes físicos (Mt. 12:22; 17:15-18; Lc. 13:16), así como enfermedad mental (Mr. 5:2-13). Si bien algunos desórdenes mentales pueden deberse a causas físicas, no hay duda de que algunas formas de enfermedad mental son debidas a un control demoníaco. La influencia demoníaca puede guiar a una falsa religión, al asceticismo y a la incredulidad (1 Ti. 4:1-3).
El hecho de la influencia de demonios en los cristianos es evidente (Ef. 6:12; 1 Ti. 4:1-3). Parece haber una diferencia entre el poder y la influencia de demonios sobre la gente no salva y aquellos que son nacidos de nuevo, debido al hecho de que el Espíritu Santo mora en el cristiano. Mientras que los demonios pueden tomar posesión de una persona no salva y pueden oprimir a una persona salva, hay una diferencia en la duración y en el poder de la influencia demoníaca sobre aquellos que han nacido de nuevo. La obra de Satanás como un todo sería imposible si no fuera por los innumerables demonios que llevan a cabo sus deseos, y continuamente se entabla una lucha de tremendas proporciones entre los santos ángeles y los demonios.
lunes, 18 de febrero de 2008
Cuestión de vida o muerte
Después de haber estudiado a más de 400 pacientes enfermos de muerte, la siquiatra Dra. Elizabeth Kubler-Ross, de Chicago, se encontró con que, normalmente, los moribundos pasan por cinco fases: choque y negación ("¡No, yo no!"); ira ("¿Por qué yo?"); regateo ("Si Dios me prolonga la vida, iré todos los domingos a la iglesia"); depresión ("Por fin me está sucediendo a mí") y aceptación ("Es inevitable, así que más vale que me prepare para ello").El admitir que la muerte es algo inevitable resulta duro. Los siquiatras están de acuerdo que el pánico dominante, respecto a la muerte, invade a jóvenes y ancianos casi a partes iguales. En cierta encuesta una muchachita de trece años comentó: «Es una batalla perdida. Hay tantísimas cosas malas que podrían ocurrir en nuestro cuerpo».El hombre actual se encuentra en un verdadero enredo. Está huyendo de la vida, y está huyendo de la muerte. ¿Qué es entonces lo que queda?Cuando llega la fase más grave de la enfermedad y la perspectiva de la muerte, es cuando las mismas se convierten en la única realidad para la persona; cuando el conocimiento de algo de más allá de ellos es irreal ¿Cómo puede uno enfrentarse con ese sentido de vacío y de estar perdido? La respuesta a la vida y la respuesta a la muerte se encuentran en el Señor Jesucristo. Pablo sabía esto cuando dijo: "Para mí el vivir es Cristo, y el morir es ganancia"-Filipenses: 1:21-. El Apóstol Pablo, nos dijo en muchas ocasiones que su satisfacción y su esperanza superaban su aflicción y la perspectiva de la muerte. La vida era dulce pero lo sería más después de la muerte. "Si vivimos para el Señor vivimos; y si morimos para el Señor morimos-Romanos 12:8- "Ausentes del cuerpo, y presentes al Señor no es aterrador-2 Corintios 5:8-. Tenemos la esperanza del cielo, de la resurrección, de las recompensas, y mucho más.Es la Gran Aventura, junto a la cual los alunizajes y los viajes especiales palidecen y se tornan insignificantes.La Cruz fue lo que le costó a Jesús ser el Salvador de los pecadores. La cruz es la manera que Dios tuvo de traer de vuelta a este mundo insano y arruinado a la salud mental, a la paz y a la justicia. Dios actuó siempre en el curso de la historia y fue, precisamente, cuando Cristo murió en la cruz su actuación más grandiosa y monumental.No aparecen en las noticias televisivas, ni en los titulares de los periódicos, pera cada día pasan millones de almas a la eternidad sin Dios y sin esperanza. Nadie se sorprende por esto pues es común que la gente se muera, pero ¿Qué después de la muerte? Todos lo piensan, pero pocos se preparan para el gran paso.Querido amigo, esto es "Cuestión de vida o muerte". Jesús dijo: "Yo soy la resurrección y la vida; el que cree en mí, aunque este muerto vivirá y todo aquel que vive y cree en mí, no morirá eternamente-Juan 11:25-26- ¡Jesús vive, y nosotros también viviremos! El pueblo de Dios puede tener absoluta confianza de que su futuro es tan brillante como el del creyente nacido de nuevo y no hay amor más profundo como el amor del que hizo esto posible, Jesucristo.La vida ya no será un monstruo que nos va a devorar, ni la muerte la espantosa realidad de dejar de existir si ya hemos realizado en nosotros, las palabras de San Pablo "Para mí el vivir es Cristo, y el morir es ganancia", y las palabras de Jesús mismo: "El que cree en mí aunque esté muerto vivirá".
domingo, 6 de enero de 2008
Dios y los Extraterrestres
¿Estamos solos o hay vida en algún lugar del universo?...
Durante décadas la especulación sobre vida extraterrestre ha estado basada en historias de platillos voladores y encuentros con alienígenas. Ahora se basa en una fuente más seria. En agosto de 1996 investigadores de la NASA afirmaron haber encontrado evidencia de formas simples de vida en un meteorito supuestamente de Marte.
Desde entonces, esta ‘prueba’ de vida en la ‘roca de Marte’ ha perdido credibilidad entre la comunidad científica.1 A pesar de este hecho, la roca de dos kilogramos hallada en la Antártica comenzó una nueva oleada de ‘fiebre marciana’; en los próximos 20 años, norte americanos, europeos, japoneses y rusos planean alrededor de 20 proyectos para explorar nuestro planeta vecino, a unos 78 millones de kilómetros de distancia en su máxima aproximación a la Tierra.
Mientras tanto, la creencia en vida inteligente extraterrestre continúa creciendo con un fervor casi religioso.
LA FIEBRE DEL OVNI
El profesor de psiquiatría de la Universidad de Harvard, John E. Mack, atrajo recientemente la atención mundial con su colección de casos de gente que asegura haber sido ‘raptada por extraterrestres’.
También se lanzó una película sobre la supuesta autopsia de un extraterrestre que chocó en Nuevo México cerca de la Base de la Fuerza Aérea de los EE.UU. en Roswell. La borrosa grabación, que la mayoría ha calificado como una cruda y obvia falsificación, fue sin embargo la atracción principal en el Congreso Mundial de Ovnis de 1995 en Düsseldorf, Alemania.
Luego, por supuesto, apareció la película de la ‘invasión extraterrestre’, Independence Day (El Día de la Independencia), que recaudó, en su primera semana, más que cualquier otra película en la historia, hasta entonces.
Una reciente encuesta en Alemania reveló que el 17% de la población cree en visitas de naves espaciales, mientras que el 31% cree que hay vida inteligente en otros planetas.
¿Qué deben pensar los cristianos acerca de los relatos de ovnis?
1. CIENCIA
(a) Nunca ha habido algún contacto con un ‘extraterrestre’.
En 1900, la Academia Francesa de Ciencia ofreció un premio de 100.000 francos para la primera persona que contactase una civilización extraterrestre—siempre y cuando el extraterrestre no fuera de Marte, ¡porque la Academia estaba convencida de que la civilización marciana era un hecho establecido!
Nunca ha sido encontrada ninguna huella de ‘pequeños hombres verdes’, o algún tipo de vida en los planetas que nuestras sondas han podido explorar.
A pesar de esto, un gran número de astrónomos piensa que, puesto que la vida evolucionó aquí en la Tierra, también tiene que haber evolucionado cerca de cualquiera de las estrellas allá afuera. En América los investigadores de SETI (Search for Extra Terrestrial Intelligence–[Búsqueda de Inteligencia Extraterrestre]) han rastreado el cielo, buscando en vano señales de seres inteligentes.
(b) Las condiciones deben ser perfectas.
La vida en un planeta sólo puede sobrevivir en presencia de un gran número de condiciones muy estrictas. Por ejemplo, tiene que estar a la distancia apropiada del sol, para que no sea muy caliente ni muy frío.
Aunque no se puede descartar la posibilidad de que la existencia de vida en planetas alrededor de otras estrellas sea confirmada en un futuro, es extremadamente improbable que alguno de esos planetas cumpliese todos los requisitos necesarios para la vida. Tener agua líquida es totalmente insuficiente, a pesar de la emoción reinante cuando se descubrió la posibilidad de que ésta pudiera encontrarse en la superficie de una de las lunas de Júpiter, Europa.
(c) De todas formas la vida no se forma espontáneamente.
Sin un impulso creativo e inteligente, sustancias químicas sin vida no pueden transformarse por sí solas en seres vivos.2 La ufología necesita de especulaciones sin fundamento para poder capturar la creencia de sus seguidores.
(d) Las vastas distancias.
Aún si asumiéramos que existe vida en alguna parte del universo, una visita de extraterrestres a la Tierra, tal como se afirma en las descripciones sobre avistamientos de ovnis, parece completamente ilógico, si no es que imposible. Las distancias (y por lo tanto la duración del viaje) son inimaginablemente grandes.
La estrella más cercana a la Tierra, Proxima Centauri, está a 40.7 mil millones de kilómetros (aprox. 25 billones de millas) de distancia. La nave Apolo necesitó tres días para llegar a la Luna; a esa velocidad se necesitan 870,000 años para llegar a Proxima Centauri. Por supuesto, se podría aumentar la velocidad de las sondas espaciales (particularmente la de las no tripuladas); pero a la increíble velocidad de una décima de la velocidad de la luz, el viaje aún duraría 43 años. Y de todas formas la energía necesaria para alcanzar esa velocidad es aproximadamente la equivalente al consumo de electricidad de toda la población mundial en un mes.
Además, se estima que en cada kilómetro cúbico de espacio, hay 100,000 partículas de polvo (formadas por hielo y silicatos) que pesan sólo la décima parte de un gramo. A tal velocidad, chocar siquiera con uno de estos diminutos objetos destruiría una nave espacial.3
2. LA BIBLIA
(a) La Escritura no menciona visitas extraterrestres.
La Biblia, la Palabra de Dios escrita, enseña que la vida sólo es posible a través de un proceso de creación.
Aunque en otras galaxias existiesen planetas similares al nuestro, la vida en estos sólo sería posible si el Creador la hubiese creado. Y si Dios hubiera creado vida en otros planetas y esos otros seres fueran a visitarnos algún día, Dios no nos habría dejado en la ignorancia al respecto.
Dios nos ha dado, en vez de eso, detalles específicos sobre el futuro—por ejemplo, el regreso de Jesús y algunos detalles sobre el fin del mundo. El universo, en algún momento en el futuro, se enrollará como un pergamino (Isaías 34:4, Apocalipsis 6:14). Si Dios creó criaturas vivas en alguna otra parte, esto también destruiría el lugar donde habitan. El pecado de Adán causó que toda la creación quedara bajo maldición, entonces ¿por qué a una raza de seres, no descendientes de Adán (y por lo tanto no de naturaleza pecadora), les debería afectar el pecado de Adán, y después formar parte de la restauración traída por Cristo, el último Adán? Todo esto sería demasiado extraño.4
(b) El propósito de las estrellas.
La razón por las que las estrellas fueron creadas se nos dan en varias partes de la Biblia, no sólo en el bien conocido Salmo 19, sino también en el relato de la Creación. En Génesis 1:14 leemos: ‘Dijo luego Dios: Haya lumbreras en la expansión de los cielos para separar el día de la noche; y sirvan de señales para las estaciones, para días y años’.
En ese versículo vemos que las estrellas existen para los hombres en la Tierra. Añadamos a esto el orden de la creación (en el primer día la Tierra, y no se crean las estrellas hasta el cuarto día), es fácil ver la idea central del testimonio bíblico: el objetivo de la creación está únicamente centrado en la Tierra.
3. ¿Y QUÉ PASA CON LOS OVNIS?
¿Cómo, entonces, puede entenderse el fenómeno de los ovnis y todo el entusiasmo asociado? La revista alemana Focus, afirmó recientemente que ‘el 90% de los avistamientos de ovnis resultaron ser puras invenciones, pero hay un restante de 10% que no son fáciles de descartar.’5
El artículo citaba al sociólogo Gerald Eberlein diciendo:
‘La investigación demuestra que la gente que no pertenece a ninguna iglesia, pero que dice ser religiosa, es particularmente susceptible a creer que existen los extraterrestres. Para ellos, la ‘ufología’ es un substituto de la religión.’6
La Biblia va algo más allá en este tema, al identificar una causa y efecto adicional: 2 Tesalonicenses 2:9–11:
‘...[aquel] inicuo cuyo advenimiento es por obra de Satanás, con gran poder y señales y prodigios mentirosos, y con todo engaño de iniquidad para los que se pierden, por cuanto no recibieron el amor de la verdad para ser salvos. Por esto Dios les envía un poder engañoso, para que crean la mentira…’
La Biblia da una descripción de la realidad concerniente a todos los seres vivos. El Dios viviente se revela a sí mismo como una trinidad, Padre, Hijo y Espíritu Santo. En el cielo también se encuentran los ángeles, que sirven a la humanidad en la Tierra.
Hay otra realidad—la del diablo y los demonios. Efesios 2:2 habla del ‘príncipe de la potestad del aire’, cuyo reino está en la Tierra.
El diablo tiene su propio repertorio de engaños en forma de prácticas ocultas y multitud de ritos religiosos. ¿Podría ser que detrás de estos avistamientos inexplicables de ovnis estuviera el archi-engañador?7 Los avistamientos de ovnis, por definición, permanecen nebulosos y no identificables. La gente que no conoce a Cristo se fascina fácilmente por fenómenos difíciles de explicar. Para los cristianos está la advertencia de Jesús en Mateo 24:4 de ‘Mirad que nadie os engañe.’ ¿El mejor antídoto para el engaño?
¿Bases secretas? ... ¿Encubrimientos del gobierno? ...
Muchos ovni-entusiastas esparcen el mito urbano de los experimentos del gobierno de los EE.UU. con alienígenas, etc.—una idea reforzada con la película Independence Day (El día de la Independencia). Sin embargo, bajo la inspiración de ateos como el fallecido Carl Sagan, el gobierno de los Estados Unidos ha gastado millones de dólares buscando “allá afuera” señales de vida extraterrestre inteligente.
Muchos otros humanistas evolucionistas, como Sagan, creen apasionadamente que la vida también ha evolucionado “allá afuera” a parte de en la Tierra, y aceptarían con los ojos cerrados cualquier evidencia importante que apoyase esta idea. Considerando el reciente frenesí de los medios sobre la ‘vida en la roca de Marte’, que resultó ser un fiasco, imaginar que un descubrimiento mucho más excitante haya sido guardado por décadas parece poco creíble.
Pablo nos exhorta, en 2 Timoteo 2:15, a estudiar la Escritura, para que podamos ‘usar bien la palabra de Verdad’.
Referencias y Notas
1. J.D. Sarfati, ‘Life on Mars?‘ [¿Vida en Marte?], Creation 19(1):18–20, Diciembre 1996–Febrero 1997; ‘Life from Mars?’ [¿Vida de Marte?], CEN Technical Journal 10(3)293–296, 1996; Bob Holmes, ‘Death knell for Martian life’ [Toque de defunción para la vida marciana], New Scientist 152(2061/2):4, 21–28, Diciembre, 1996.
2. Algunas críticas creacionistas recientes a las teorías evolucionistas sobre el origen de la vida son S.E. Aw, ‘The Origin of Life: A Critique of Current Scientific Models’ [El Origen de la Vida: Una Crítica de Modelos Científicos Actuales], CEN Technical Journal 10(3):300–314, 1996; J.D. Sarfati, ‘Self-Replicating Enzymes‘ [Enzimas Auto-Replicativas], CEN Technical Journal 11(1):4–6, 1997. Un tratamiento muy completo es el libro por C.B. Thaxton, W.L. Bradley y R.L. Olsen, ‘The Mystery of Life’s Origin’ [El Misterio del Origen de la Vida], Philosophical Library Inc., New York, 1984.
3. Esto significa que hay una probabilidad muy pequeña de chocar contra una en cada kilómetro lineal, pero al hablar de distancias tan grandes la probabilidad se aproxima a seguridad.
4. Aún más, que Jesús haya muerto por seres alienígenas no tendría sentido, pues Jesús se hizo hombre, y permanece como Dios-hombre para siempre para ser nuestro Salvador. Todo el propósito de la creación está centrado en la raza en la Tierra, de la que algunos serán la novia de Cristo por la eternidad. Cristo no tendrá múltiples novias.
5. Hallo Erdling, ‘Ufologie’ [Ufologia], Focus 45:254, Noviembre 6, 1995.
6. Ref. 5, p. 252.
7. William Alnor, experto en cultos y periodista galardonado, ha estudiado el fenómeno de los ovnis por muchos años. Su libro ‘UFOs in the New Age’ [Ovnis en la Nueva Era] (Baker Book House) documenta sus investigaciones que llevan a la conclusión de que el fenómeno de los ovnis tiene una fuente ocultista.
Autor: Werner Gitt
