¿Estamos solos o hay vida en algún lugar del universo?...
Durante décadas la especulación sobre vida extraterrestre ha estado basada en historias de platillos voladores y encuentros con alienígenas. Ahora se basa en una fuente más seria. En agosto de 1996 investigadores de la NASA afirmaron haber encontrado evidencia de formas simples de vida en un meteorito supuestamente de Marte.
Desde entonces, esta ‘prueba’ de vida en la ‘roca de Marte’ ha perdido credibilidad entre la comunidad científica.1 A pesar de este hecho, la roca de dos kilogramos hallada en la Antártica comenzó una nueva oleada de ‘fiebre marciana’; en los próximos 20 años, norte americanos, europeos, japoneses y rusos planean alrededor de 20 proyectos para explorar nuestro planeta vecino, a unos 78 millones de kilómetros de distancia en su máxima aproximación a la Tierra.
Mientras tanto, la creencia en vida inteligente extraterrestre continúa creciendo con un fervor casi religioso.
LA FIEBRE DEL OVNI
El profesor de psiquiatría de la Universidad de Harvard, John E. Mack, atrajo recientemente la atención mundial con su colección de casos de gente que asegura haber sido ‘raptada por extraterrestres’.
También se lanzó una película sobre la supuesta autopsia de un extraterrestre que chocó en Nuevo México cerca de la Base de la Fuerza Aérea de los EE.UU. en Roswell. La borrosa grabación, que la mayoría ha calificado como una cruda y obvia falsificación, fue sin embargo la atracción principal en el Congreso Mundial de Ovnis de 1995 en Düsseldorf, Alemania.
Luego, por supuesto, apareció la película de la ‘invasión extraterrestre’, Independence Day (El Día de la Independencia), que recaudó, en su primera semana, más que cualquier otra película en la historia, hasta entonces.
Una reciente encuesta en Alemania reveló que el 17% de la población cree en visitas de naves espaciales, mientras que el 31% cree que hay vida inteligente en otros planetas.
¿Qué deben pensar los cristianos acerca de los relatos de ovnis?
1. CIENCIA
(a) Nunca ha habido algún contacto con un ‘extraterrestre’.
En 1900, la Academia Francesa de Ciencia ofreció un premio de 100.000 francos para la primera persona que contactase una civilización extraterrestre—siempre y cuando el extraterrestre no fuera de Marte, ¡porque la Academia estaba convencida de que la civilización marciana era un hecho establecido!
Nunca ha sido encontrada ninguna huella de ‘pequeños hombres verdes’, o algún tipo de vida en los planetas que nuestras sondas han podido explorar.
A pesar de esto, un gran número de astrónomos piensa que, puesto que la vida evolucionó aquí en la Tierra, también tiene que haber evolucionado cerca de cualquiera de las estrellas allá afuera. En América los investigadores de SETI (Search for Extra Terrestrial Intelligence–[Búsqueda de Inteligencia Extraterrestre]) han rastreado el cielo, buscando en vano señales de seres inteligentes.
(b) Las condiciones deben ser perfectas.
La vida en un planeta sólo puede sobrevivir en presencia de un gran número de condiciones muy estrictas. Por ejemplo, tiene que estar a la distancia apropiada del sol, para que no sea muy caliente ni muy frío.
Aunque no se puede descartar la posibilidad de que la existencia de vida en planetas alrededor de otras estrellas sea confirmada en un futuro, es extremadamente improbable que alguno de esos planetas cumpliese todos los requisitos necesarios para la vida. Tener agua líquida es totalmente insuficiente, a pesar de la emoción reinante cuando se descubrió la posibilidad de que ésta pudiera encontrarse en la superficie de una de las lunas de Júpiter, Europa.
(c) De todas formas la vida no se forma espontáneamente.
Sin un impulso creativo e inteligente, sustancias químicas sin vida no pueden transformarse por sí solas en seres vivos.2 La ufología necesita de especulaciones sin fundamento para poder capturar la creencia de sus seguidores.
(d) Las vastas distancias.
Aún si asumiéramos que existe vida en alguna parte del universo, una visita de extraterrestres a la Tierra, tal como se afirma en las descripciones sobre avistamientos de ovnis, parece completamente ilógico, si no es que imposible. Las distancias (y por lo tanto la duración del viaje) son inimaginablemente grandes.
La estrella más cercana a la Tierra, Proxima Centauri, está a 40.7 mil millones de kilómetros (aprox. 25 billones de millas) de distancia. La nave Apolo necesitó tres días para llegar a la Luna; a esa velocidad se necesitan 870,000 años para llegar a Proxima Centauri. Por supuesto, se podría aumentar la velocidad de las sondas espaciales (particularmente la de las no tripuladas); pero a la increíble velocidad de una décima de la velocidad de la luz, el viaje aún duraría 43 años. Y de todas formas la energía necesaria para alcanzar esa velocidad es aproximadamente la equivalente al consumo de electricidad de toda la población mundial en un mes.
Además, se estima que en cada kilómetro cúbico de espacio, hay 100,000 partículas de polvo (formadas por hielo y silicatos) que pesan sólo la décima parte de un gramo. A tal velocidad, chocar siquiera con uno de estos diminutos objetos destruiría una nave espacial.3
2. LA BIBLIA
(a) La Escritura no menciona visitas extraterrestres.
La Biblia, la Palabra de Dios escrita, enseña que la vida sólo es posible a través de un proceso de creación.
Aunque en otras galaxias existiesen planetas similares al nuestro, la vida en estos sólo sería posible si el Creador la hubiese creado. Y si Dios hubiera creado vida en otros planetas y esos otros seres fueran a visitarnos algún día, Dios no nos habría dejado en la ignorancia al respecto.
Dios nos ha dado, en vez de eso, detalles específicos sobre el futuro—por ejemplo, el regreso de Jesús y algunos detalles sobre el fin del mundo. El universo, en algún momento en el futuro, se enrollará como un pergamino (Isaías 34:4, Apocalipsis 6:14). Si Dios creó criaturas vivas en alguna otra parte, esto también destruiría el lugar donde habitan. El pecado de Adán causó que toda la creación quedara bajo maldición, entonces ¿por qué a una raza de seres, no descendientes de Adán (y por lo tanto no de naturaleza pecadora), les debería afectar el pecado de Adán, y después formar parte de la restauración traída por Cristo, el último Adán? Todo esto sería demasiado extraño.4
(b) El propósito de las estrellas.
La razón por las que las estrellas fueron creadas se nos dan en varias partes de la Biblia, no sólo en el bien conocido Salmo 19, sino también en el relato de la Creación. En Génesis 1:14 leemos: ‘Dijo luego Dios: Haya lumbreras en la expansión de los cielos para separar el día de la noche; y sirvan de señales para las estaciones, para días y años’.
En ese versículo vemos que las estrellas existen para los hombres en la Tierra. Añadamos a esto el orden de la creación (en el primer día la Tierra, y no se crean las estrellas hasta el cuarto día), es fácil ver la idea central del testimonio bíblico: el objetivo de la creación está únicamente centrado en la Tierra.
3. ¿Y QUÉ PASA CON LOS OVNIS?
¿Cómo, entonces, puede entenderse el fenómeno de los ovnis y todo el entusiasmo asociado? La revista alemana Focus, afirmó recientemente que ‘el 90% de los avistamientos de ovnis resultaron ser puras invenciones, pero hay un restante de 10% que no son fáciles de descartar.’5
El artículo citaba al sociólogo Gerald Eberlein diciendo:
‘La investigación demuestra que la gente que no pertenece a ninguna iglesia, pero que dice ser religiosa, es particularmente susceptible a creer que existen los extraterrestres. Para ellos, la ‘ufología’ es un substituto de la religión.’6
La Biblia va algo más allá en este tema, al identificar una causa y efecto adicional: 2 Tesalonicenses 2:9–11:
‘...[aquel] inicuo cuyo advenimiento es por obra de Satanás, con gran poder y señales y prodigios mentirosos, y con todo engaño de iniquidad para los que se pierden, por cuanto no recibieron el amor de la verdad para ser salvos. Por esto Dios les envía un poder engañoso, para que crean la mentira…’
La Biblia da una descripción de la realidad concerniente a todos los seres vivos. El Dios viviente se revela a sí mismo como una trinidad, Padre, Hijo y Espíritu Santo. En el cielo también se encuentran los ángeles, que sirven a la humanidad en la Tierra.
Hay otra realidad—la del diablo y los demonios. Efesios 2:2 habla del ‘príncipe de la potestad del aire’, cuyo reino está en la Tierra.
El diablo tiene su propio repertorio de engaños en forma de prácticas ocultas y multitud de ritos religiosos. ¿Podría ser que detrás de estos avistamientos inexplicables de ovnis estuviera el archi-engañador?7 Los avistamientos de ovnis, por definición, permanecen nebulosos y no identificables. La gente que no conoce a Cristo se fascina fácilmente por fenómenos difíciles de explicar. Para los cristianos está la advertencia de Jesús en Mateo 24:4 de ‘Mirad que nadie os engañe.’ ¿El mejor antídoto para el engaño?
¿Bases secretas? ... ¿Encubrimientos del gobierno? ...
Muchos ovni-entusiastas esparcen el mito urbano de los experimentos del gobierno de los EE.UU. con alienígenas, etc.—una idea reforzada con la película Independence Day (El día de la Independencia). Sin embargo, bajo la inspiración de ateos como el fallecido Carl Sagan, el gobierno de los Estados Unidos ha gastado millones de dólares buscando “allá afuera” señales de vida extraterrestre inteligente.
Muchos otros humanistas evolucionistas, como Sagan, creen apasionadamente que la vida también ha evolucionado “allá afuera” a parte de en la Tierra, y aceptarían con los ojos cerrados cualquier evidencia importante que apoyase esta idea. Considerando el reciente frenesí de los medios sobre la ‘vida en la roca de Marte’, que resultó ser un fiasco, imaginar que un descubrimiento mucho más excitante haya sido guardado por décadas parece poco creíble.
Pablo nos exhorta, en 2 Timoteo 2:15, a estudiar la Escritura, para que podamos ‘usar bien la palabra de Verdad’.
Referencias y Notas
1. J.D. Sarfati, ‘Life on Mars?‘ [¿Vida en Marte?], Creation 19(1):18–20, Diciembre 1996–Febrero 1997; ‘Life from Mars?’ [¿Vida de Marte?], CEN Technical Journal 10(3)293–296, 1996; Bob Holmes, ‘Death knell for Martian life’ [Toque de defunción para la vida marciana], New Scientist 152(2061/2):4, 21–28, Diciembre, 1996.
2. Algunas críticas creacionistas recientes a las teorías evolucionistas sobre el origen de la vida son S.E. Aw, ‘The Origin of Life: A Critique of Current Scientific Models’ [El Origen de la Vida: Una Crítica de Modelos Científicos Actuales], CEN Technical Journal 10(3):300–314, 1996; J.D. Sarfati, ‘Self-Replicating Enzymes‘ [Enzimas Auto-Replicativas], CEN Technical Journal 11(1):4–6, 1997. Un tratamiento muy completo es el libro por C.B. Thaxton, W.L. Bradley y R.L. Olsen, ‘The Mystery of Life’s Origin’ [El Misterio del Origen de la Vida], Philosophical Library Inc., New York, 1984.
3. Esto significa que hay una probabilidad muy pequeña de chocar contra una en cada kilómetro lineal, pero al hablar de distancias tan grandes la probabilidad se aproxima a seguridad.
4. Aún más, que Jesús haya muerto por seres alienígenas no tendría sentido, pues Jesús se hizo hombre, y permanece como Dios-hombre para siempre para ser nuestro Salvador. Todo el propósito de la creación está centrado en la raza en la Tierra, de la que algunos serán la novia de Cristo por la eternidad. Cristo no tendrá múltiples novias.
5. Hallo Erdling, ‘Ufologie’ [Ufologia], Focus 45:254, Noviembre 6, 1995.
6. Ref. 5, p. 252.
7. William Alnor, experto en cultos y periodista galardonado, ha estudiado el fenómeno de los ovnis por muchos años. Su libro ‘UFOs in the New Age’ [Ovnis en la Nueva Era] (Baker Book House) documenta sus investigaciones que llevan a la conclusión de que el fenómeno de los ovnis tiene una fuente ocultista.
Autor: Werner Gitt
domingo, 6 de enero de 2008
Dios y los Extraterrestres
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