Uno de los engaños más grandes que la gente ha creído en estos últimos siglos es pensar que la iglesia es el lugar físico o edificio donde se reúnen los creyentes, basta con poner "iglesia" en un buscador de imagenes en internet y veremos miles de fotos de templos y catedrales. ¡ y esto es un gravísimo error !
Si leemos la Biblia y nos detenemos a pensar en la formación de la iglesia, su origen, y su propósito nos damos cuenta del mal concepto que nos hemos formado de ella.
La Iglesia se formó luego de la partida de Cristo, aquellas personas que le siguieron y que creyeron en Jesús como el Mesías comenzaron a reunirse para aprender juntos, y animarse los unos a los otros, dado que eran tiempos de persecución a los creyentes en Jesucristo. A este grupo de personas, aproximadamente unos 120, se les podría llamar oficialmente la primera Iglesia constituida, ellos fueron los primeros en recibir al Espíritu Santo en conjunto, y en anunciar las Buenas noticias de salvación (Evangelio) a aquellos que buscaban a Dios con un corazón sincero.
Estas persones no tenían un lugar fijo donde reunirse, cuenta la Biblia que se juntaban en las casas a orar, a cantar y a leer las escrituras (Hec. 2;46)
El Nuevo Testamento cuenta la historia de la iglesia y sobre su cometido en este mundo, y en ninguno de los 27 escritos que lo componen denomina a un edificio o construcción con el nombre de iglesia.
La iglesia de Cristo esta compuesta por todas las personas que al rededor del mundo creen en Dios y en el mensaje del Evangelio. La Biblia dice que la iglesia son "las personas", y no el lugar donde se reúnen. Dios nos enseña que los creyentes son como piedras vivas (1Pedro 2;5) y que todos juntos forman el templo de Dios, donde el cual la piedra Principal es Jesucristo.
También Dios compara a la iglesia con un cuerpo, en el cual los creyentes son los miembros y Jesucristo la cabeza. (Rom.12;4-5)
Esta comparación en cierta medida tira por tierra la teoría que muchos usan a veces para excusarce diciendo: "yo no preciso ir a la iglesia, si Dios esta en todos lados" y si bien la omnipresencia de Dios es correcta, Él nos enseña que todos sus hijos deben estar juntos como un cuerpo. Una mano no es nada si esta apartada del cuerpo, lo mismo que un pie no es nada si esta alejado de su cuerpo, cada miembro es vital para nuestro cuerpo, pero si están separados de nada sirven cada uno de ellos.
Lo mismo pasa cuando un miembro esta lastimado, todo el cuerpo sufre con él, y aun aquellas partes de nuestro cuerpo que nos da verguenza mostrar son vitales para nuestro correcto funcionamiento.
Así funciona el cuerpo de Dios, o sea todos sus hijos, aquellos que creemos en Él y le seguimos.
Si alguien se dispusiera a destruir todos los templos del mundo pensando que de esa manera terminaría con la existencia de las iglesias esta muy equivocado, de hecho no entendió lo que Dios llama por iglesia.
Si crees en Dios y en su hijo Jesucristo, y consideras que Él es tu padre espiritual, también tendrías que creer que tenes hermanos espirituales, y que como toda familia necesita estar junta, unidos, para cuidarnos, amarnos, animarnos, ayudarnos y disfrutar de mutua compañía.
El catolicismo a lo largo de los siglos se ha encargado de crear distorsión y confusión respecto a muchas verdades de Dios y su justicia, concientemente o no ha logrado que la gente piense que Dios esta encerrado en templos y catedrales, y el mal concepto de iglesia que tiene la gente al rededor del mundo es simplemente uno mas de los tantos conceptos equivocados que el catolicismo ha difundido a lo largo de su historia.
Para redondear el concepto, la iglesia de Jesucristo no es un edificio ni un lugar físico específico donde los creyentes se reúnen, ni tampoco un lugar sagrado donde se encuentra Dios sentado esperando a los filigreces, la iglesia de Jesucristo son todas aquellas personas que creen en Él, y en el mensaje de salvación eterna que ha logrado a travez de su sacrificio.(Evangelio).
"Donde dos o tres estén reunidos en mi nombre, allí estoy yo en medio de ellos" (Mat. 18;20)
viernes, 22 de febrero de 2008
¿Por qué la Iglesia?
jueves, 21 de febrero de 2008
La Ley espiritual
EL AMOR DE DIOS
Lo declara la Biblia en Juan 3:16:
"Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna."
El escritor bíblico, no teniendo una palabra que expresara el inmenso amor de Dios hacia la humanidad, inspirado por el Espíritu Santo usa la frase "de tal manera", indicando así que no existe medida humana que pueda señalar el inmensurable amor de Dios por nosotros.
Lo declara la Biblia en Juan 10:10b
(Cristo afima) "...yo he venido para que tengan vida, y para que la tengan en abundancia."
Esta declaración hecha por el mismo Jesucristo nos muestra que ÉL tiene un plan para que podamos vivir una vida plena y con propósito.
Es cierto que pudieramos cuestionar el por qué la mayoría de las personas no están experimentando esta "vida en abundancia". Pero vemos a continuación que la causa es por una segunda ley.
EL HOMBRE ES PECADOR
Lo declara la Biblia en Romanos 3:23:
"Por cuanto todos pecaron y están destituídos de la gloria de Dios."
La frase "la gloria de Dios", podría interpretarse como: La presencia de Dios.
El hombre fue creado para tener comunión con Dios, pero debido a su terca voluntad egoísta, escogió su propio camino y su relación con Dios se interrumpió. Esta voluntad egoísta caracterizada por una actitud de rebelión activa o de indiferencia pasiva, es evidencia de lo que la Biblia llama pecado.
Lo declara la Biblia en Romanos 6:23:
"Porque la paga del pecado es muerte..."(o sea separación espiritual de Dios.)
Dios es santo y el hombre pecador. Un gran abismo los separa. El hombre está tratando continuamente de alcanzar a Dios y la vida en abundancia, y cruzar este abismo de separación mediante sus propios esfuerzos: la religión; la moral; la filosofía; las buenas obras; etc.
Llegado este punto, con razón pudieramos pensar que entonces estamos irremediablemente perdidos; pero gracias a Dios por una tercera ley que nos da la única solución a este problema...
ÉL MURIÓ EN NUESTRO LUGAR
Lo declara la Biblia en Romanos 5:8:
"Mas Dios muestra su amor para con nosotros, en que siendo aún pecadores, Cristo murió por nosotros"
Lo declara la Biblia en I de Corintios 15:3-6
"Cristo murió por nuestros pecados... fué sepultado, y... resucitó al tercer día, conforme a las Escrituras;... apareció a Cefas, y después a los doce. Después apareció a más de quinientos..."
ES EL ÚNICO CAMINO
Lo declara la Biblia en Juan 14:6:
"Jesús le dijo: Yo soy el camino , la verdad, y la vida; nadie viene al Padre, sino por mí."
Dios ha cruzado el abismo que nos separa de Él al enviar a su Hijo, Jesucristo, a morir en la cruz en nuestro lugar.
Por eso Juan el Bautista dijo:"He aquí el cordero de Dios que quita el pecado del mundo."
Pero no es suficiente conocer estas tres leyes y aún aceptarlas intelectualmente. Vayamos a la cuarta ley...
DEBEMOS RECIBIR A CRISTO
Lo declara la Biblia en Juan 1:12:
"Mas a todos los que le recibieron, a los que creen en su nombre, les dió potestad de ser hechos hijos de Dios."
Lo declara la Biblia en Efesios 2:8-9:
"Porque por gracia sois salvos por medio de la fe; y esto no de vosotros, pues es don de Dios; no por obras para que nadie se gloríe."
Esta declaración bíblica nos deja claro que ninguna cosa que hagamos, por muy meritoria que sea, nos conseguirá la salvación. Sólo la aceptación de que Cristo pagó por nosotros el precio de nuestro pecado con su sacrificio, y recibirlo como nuestro salvador personal, nos puede hacer miembro de la familia de Dios y partícipes de una vida abundante y con propósito.
(Cristo dice) "He aquí yo estoy a la puerta y llamo; si alguno oye mi voz y abre la puerta, entraré a él..." (Apocalipsis 3:20)
USTED PUEDE RECIBIR A CRISTO
Recibir a Cristo comprende un cambio de actitud hacia Dios, confiar en Cristo, para que Él entre a nuestras vidas y perdone nuestros pecados
Usted puede recibir a Cristo ahora mismo, mediante la oración (orar es hablar con Dios).
Dios conoce su corazón y no tiene tanto interés en sus palabras, sino más bien en la actitud de su corazón. La siguiente oración se sugiere como guía:
Señor Jesucristo: Gracias porque me amas y entiendo que te necesito. Te abro la puerta de mi vida y te recibo como mi Señor y mi único Salvador. Gracias por perdonar mis pecados. Gracias por entrar a mi vida y por escuchar mi oración
¿Expresa esta oración el deseo de su corazón?Si lo expresa, haga la oración ahora mismo, y Cristo entrará a su vida según Su promesa
Cómo estar seguro de que Cristo mora en su vida:
¿Invitó a Cristo a entrar en su vida?De acuerdo a la promesa de él en Apocalipsis 3:20, ¿dónde está Cristo? Cristo dijo que entrará en su vida. ¿Le engañaría él?¿En que basa su seguridad de que Dios contestó su oración? Pues en la fidelidad de Dios mismo y Su Palabra.
La Biblia promete vida eterna a todos los que reciben a Cristo
El Apóstol Juan escribe en su carta a los creyentes (1ra de Juan 5:11-13):"Y este es el testimonio: que Dios nos ha dado vida eterna; y esta vida está en Su Hijo. El que tiene al Hijo, tiene la vida; el que no tiene al Hijo de Dios no tiene la vida. Estas cosas os he escrito a vosotros que creéis en el nombre del Hijo de Dios, para que sepáis que tenéis vida eterna, y para que creáis en el nombre del Hijo de Dios".
Viva agradecido de Dios porque Cristo está en su vida y que nunca le abandonará (Hebreos 13:5). Puede estar seguro que el cristo vivo mora en usted y que tiene vida eterna desde el mismo momento en que lo invitó a entrar confiando en su promesa. El no le engañará.
No dependa de sus sentimientos
Nuestra seguridad está en la promesa de la Palabra de Dios y no en nuestros sentimientos. El cristiano vive por fe (confianza) en la fidelidad de Dios mismo y Su palabra. Sentir es bueno, pero sintamos o no, Dios es el mismo. El es y será, y Su Palabra cumplirá. Amén.
Ahora que ha recibido a Cristo
En el momento en que usted, en un acto de fe, recibió a Cristo, muchas cosas ocurrieron. He aquí algunas de ellas:
1. Cristo entró en su vida (Apocalipsis 3:20 y Colosenses 1:27).2. Sus pecados le fueron perdonados (Colosenses1:14).3. Usted ha llegado a ser Hijo de Dios (Juan1:12).4. Comenzó a vivir la gran aventura para la cual Dios le creó (Juan10:10b, 2 de Corintios 5:17 y 1 de Tesalonisenses 5:18).
¿Puede usted pensar en algo más extraordinario que le haya ocurrido que el recibir a Cristo?¿Le gustaría dar gracias a Dios en oración ahora mismo por lo que EL ha hecho por usted?El acto mismo de dar gracias a Dios es una demostración de fe.
¿Y ahora qué?
Sugerencias para el crecimiento cristiano
El crecimiento o desarrollo espiritual es el resultado de permanecer confiando en Jesucristo. "El justo por la fe vivirá" (Gálatas 3:11).Una vida de fe le capacitará para confiar en Dios cada vez más en todo detalle de su vida y para practicar lo siguiente:
Converse con Dios en oración diariamente (Juan 15:7)
Recurra a la Biblia, estudiándola diariamente (Hechos 17:11). Principie con el evangelio de Juan.
Insista en confiar a Dios cada aspecto de su vida(I de Pedro 5:7).
Sea lleno del Espíritu de Cristo - permítale vivir Su vida en usted (Gálatas 5:16-17; Hechos 1:8).
Testifique a otros de Cristo verbalmente y con su vida (Mateo 4:19, Juan 15:8).
Obedezca a Dios momento a momento (Juan14:21).
En la Biblia (Hebreos 10:25) se nos amonesta "no dejando de reunirnos." Los cristianos, como brasas de fuego, arden cuando están juntos. Apártense los cristianos y como brasas separadas se apagarán solos. Si usted no se congrega con alguna iglesia no espere a que lo inviten a hacerlo. Demuestre iniciativa: llame o visite a un ministro de Dios en una iglesia cercana donde se exalte a Cristo y se predique Su palabra. Comience esta semana, y haga planes para asistir regularmente.Le aseguro que empezará a ver un mundo espiritual como nunca lo ha pensado.
martes, 19 de febrero de 2008
Nuestro enemigo
Satanás fue creado originalmente como el ser más elevado entre los criaturas morales de Dios, aunque hay un abismo de diferencia inmensurable entre este príncipe de los seres creados por el Señor y las tres Personas de la Deidad, las cuales no fueron creadas y existen en sí mismas para siempre.
1. Satanás fue creado como una persona.
En Colosenses 1: 16 se declara que la creación se llevó a cabo por Cristo y que «todas las cosas que hay en los cielos y las que hay en la tierra, visibles e invisibles, sean tronos, sean dominios, sean principados, sean potestades», todo fue creado por El y para El. El tiempo de la creación de los ángeles no es revelado más allá del hecho de que este evento precedió probablemente a la creación de todas las cosas materiales y que a su vez fue precedido el mismo por la existencia eterna de Dios, de la cual se da testimonio en Juan 1:1-2.
Entre todas las huestes celestiales sólo hay un ser cuya creación se menciona en particular: Satanás. Esto indica la supremacía de la que él disfruta respecto a todas las criaturas invisibles de Dios.
En Ezequiel 28:11-19 leemos la lamentación que se dirige al «Rey de Tiro»; pero si bien es cierto que este pasaje podía tener una aplicación inmediata y parcial al rey de esa ciudad, es evidente también que las palabras del profeta tienen en vista al ser que es supremo entre todas las criaturas de Dios, pues del personaje aquí mencionado se dice que «está lleno de sabiduría, y acabado en hermosura»; que había estado «en Edén, en el huerto de Dios» (probablemente el primitivo Edén de la creación original de Dios, y no el Edén de Génesis 3); que fue creado según el plan divino y ungido como el querubín sobre el monte santo, el cual, de acuerdo al simbolismo bíblico, representa el trono o el centro donde Dios ejerce su poder en el gobierno de todas las cosas. Esta descripción, que no podría corresponder a la persona y experiencia de ninguno de los reyes de Tiro, es posible aplicarIa solamente a Satanás, tal como él era antes de su pecado y de su correspondiente caída del lugar que había ocupado.
2. Satanás desempeña todas todas las funciones de una persona.
De las muchas porciones bíblicas que ponen de relieve la personalidad de Satanás pueden notarse las siguientes:
a) Isaías 14: 12-17. Contemplando a Satanás como si estuviera ya terminada su carrera y como si hubiera sido ya definitivamente juzgado en el fin de los tiempos, el profeta le da el título de «Lucero, hijo de la mañana», y lo trata como a un ser que ha caído de su estado original y de su primitiva gloria. El que «debilitaba a las naciones» (v. 12) es también culpable de haber opuesto su propia voluntad a la de Dios en cinco particulares aquí revelados; y tanto en este pasaje como en Ezequiel 28:15 se dice que el pecado de Satanás fue un propósito secreto que estaba escondido en lo profundo de su corazón, pero que Dios lo descubrió y lo reveló (cf. 1 Ti. 3:6).
b) Génesis 3:1-15. Es por los eventos narrados en este pasaje que Satanás recibió el título de «Serpiente», ya que fue por medio de la serpiente que él se manifestó a Adán y Eva. Cada palabra por él pronunciada y cada designio que él revela en esta historia de la caída de nuestros primeros padres es una evidencia de la personalidad de Satanás (cf. 2 Co. 11:3, 13-15; Ap. 12:9; 20:2).
c) Job 1:6-12; 2:1-13. Una revelación peculiar de estos pasajes es que Satanás tiene acceso a Dios (cf. Lc. 22:31; Ap. 12:10) tanto como a los hombres (Ef. 6:10-12; 1 P. 5:8), y que él manifiesta todas las características de una verdadera personalidad.
d) Lucas 4:1-13. La personalidad de Satanás se revela también cuando se enfrenta en el desierto con el Hijo de Dios, quien es el postrer Adán. El que había ambicionado ser «semejante al Altísimo» (Is. 14:14) y que había recomendado este mismo propósito al primer hombre (Gn. 3:5), está ahora ofreciendo todas sus posesiones terrenales a Cristo, con la condición de que El se postre a adorarlo. La autoridad y el poder que Cristo rechaza en esta ocasión serán recibidos y ejercidos en el futuro por el personaje que las Escrituras denominan el Hombre de Pecado (2 Ts. 2:8-10; 1 Jn. 4:3).
e) Efesios 6:10-12. La táctica de Satanás y su lucha contra los hijos de Dios se presentan en este pasaje como una prueba positiva de la personalidad de tan poderoso enemigo. Las Escrituras no dicen que Satanás esté guerreando contra los hombres no regenerados; ellos le pertenecen y, por lo tanto, están bajo su autoridad (Jn. 8:44; Ef. 2:2; 1 Jn. 5:19).
1. Su poder personal no puede ser del todo estimado.
De acuerdo a su propia declaración, que por cierto Cristo no negó, él tiene poder sobre los reinos de este mundo, los cuales, habiendo sido entregados a él, puede darlos según los dictados de su propia voluntad (Lc. 4:6). Se dice que Satanás tenía el poder de la muerte (He. 2:14), pero que este poder ha sido ya entregado a Cristo (Ap. 1:18). Satanás tenía el poder sobre la enfermedad, como en el caso de Job (Job 2:7), y pudo zarandear a Pedro como a trigo (Lc. 22:31; 1 Co. 5:5). La Biblia también revela que Satanás debilitaba a las gentes, hacía temblar la tierra, trastornaba los reinos, puso el mundo como un desierto, asoló las ciudades y a sus presas nunca abrió la cárcel (Is. 14:12-17). Contra el poder de Satanás ni aun el arcángel Miguel se atrevió a usar juicio de maldición (Jud. 9); pero hay victoria para el Hijo de Dios por medio del poder del Espíritu y de la sangre de Cristo Jesús (Ef. 6: 10-12; 1 Jn. 4:4; Ap. 12:11). Satanás ejerce su autoridad y poder solamente dentro de la voluntad permisiva de Dios.
2. Satanás es ayudado por demonios.
El poder de Satanás aumenta por la innumerable hueste de demonios, quienes hacen su voluntad y le sirven. Aunque él no es omnipresente, omnipotente u omnisciente, él tiene contacto por todo el mundo a través de los espíritus malignos.
Los demonios juegan un papel muy importante en el control de Satanás sobre la tierra y hacen que su poder esté presente por todas partes (Mr. 5:9). Son capaces de morar y controlar tanto animales como hombres (Mr. 5:2-5, 11-13) y aparentemente desean estar en cuerpos físicos (Mt. 12:43-44; Mr.5:10-12).
A veces los demonios solamente tienen influencia sobre los hombres, y en otros casos los poseen de manera que sus cuerpos físicos y también su lenguaje está controlado por demonios (Mt. 4:24; 8:16,28,33; 9:32; 12:22; Mr. 1:32; 5:15-16, 18; Lc. 8:36; Hch. 8:7; 16:16).
Al igual que Satanás, son totalmente malvados y maliciosos y afectan de esa manera a aquellos a quienes ellos controlan (Mt. 8:28; 10:1; Mr. 1:23; 5:3-5; 9:17-26; Lc. 6:18; 9:39-42). En numerosos casos muestran que saben que Jesucristo es Dios (Mt. 8:28-32; Mr. 1:23-24; Hch. 19:15; Stg. 2:19).
De la misma manera que Satanás, los demonios están completamente enterados de que están destinados al castigo eterno (Mt. 8:29; Lc. 8:31). Son capaces de traer desórdenes físicos (Mt. 12:22; 17:15-18; Lc. 13:16), así como enfermedad mental (Mr. 5:2-13). Si bien algunos desórdenes mentales pueden deberse a causas físicas, no hay duda de que algunas formas de enfermedad mental son debidas a un control demoníaco. La influencia demoníaca puede guiar a una falsa religión, al asceticismo y a la incredulidad (1 Ti. 4:1-3).
El hecho de la influencia de demonios en los cristianos es evidente (Ef. 6:12; 1 Ti. 4:1-3). Parece haber una diferencia entre el poder y la influencia de demonios sobre la gente no salva y aquellos que son nacidos de nuevo, debido al hecho de que el Espíritu Santo mora en el cristiano. Mientras que los demonios pueden tomar posesión de una persona no salva y pueden oprimir a una persona salva, hay una diferencia en la duración y en el poder de la influencia demoníaca sobre aquellos que han nacido de nuevo. La obra de Satanás como un todo sería imposible si no fuera por los innumerables demonios que llevan a cabo sus deseos, y continuamente se entabla una lucha de tremendas proporciones entre los santos ángeles y los demonios.
lunes, 18 de febrero de 2008
Cuestión de vida o muerte
Después de haber estudiado a más de 400 pacientes enfermos de muerte, la siquiatra Dra. Elizabeth Kubler-Ross, de Chicago, se encontró con que, normalmente, los moribundos pasan por cinco fases: choque y negación ("¡No, yo no!"); ira ("¿Por qué yo?"); regateo ("Si Dios me prolonga la vida, iré todos los domingos a la iglesia"); depresión ("Por fin me está sucediendo a mí") y aceptación ("Es inevitable, así que más vale que me prepare para ello").El admitir que la muerte es algo inevitable resulta duro. Los siquiatras están de acuerdo que el pánico dominante, respecto a la muerte, invade a jóvenes y ancianos casi a partes iguales. En cierta encuesta una muchachita de trece años comentó: «Es una batalla perdida. Hay tantísimas cosas malas que podrían ocurrir en nuestro cuerpo».El hombre actual se encuentra en un verdadero enredo. Está huyendo de la vida, y está huyendo de la muerte. ¿Qué es entonces lo que queda?Cuando llega la fase más grave de la enfermedad y la perspectiva de la muerte, es cuando las mismas se convierten en la única realidad para la persona; cuando el conocimiento de algo de más allá de ellos es irreal ¿Cómo puede uno enfrentarse con ese sentido de vacío y de estar perdido? La respuesta a la vida y la respuesta a la muerte se encuentran en el Señor Jesucristo. Pablo sabía esto cuando dijo: "Para mí el vivir es Cristo, y el morir es ganancia"-Filipenses: 1:21-. El Apóstol Pablo, nos dijo en muchas ocasiones que su satisfacción y su esperanza superaban su aflicción y la perspectiva de la muerte. La vida era dulce pero lo sería más después de la muerte. "Si vivimos para el Señor vivimos; y si morimos para el Señor morimos-Romanos 12:8- "Ausentes del cuerpo, y presentes al Señor no es aterrador-2 Corintios 5:8-. Tenemos la esperanza del cielo, de la resurrección, de las recompensas, y mucho más.Es la Gran Aventura, junto a la cual los alunizajes y los viajes especiales palidecen y se tornan insignificantes.La Cruz fue lo que le costó a Jesús ser el Salvador de los pecadores. La cruz es la manera que Dios tuvo de traer de vuelta a este mundo insano y arruinado a la salud mental, a la paz y a la justicia. Dios actuó siempre en el curso de la historia y fue, precisamente, cuando Cristo murió en la cruz su actuación más grandiosa y monumental.No aparecen en las noticias televisivas, ni en los titulares de los periódicos, pera cada día pasan millones de almas a la eternidad sin Dios y sin esperanza. Nadie se sorprende por esto pues es común que la gente se muera, pero ¿Qué después de la muerte? Todos lo piensan, pero pocos se preparan para el gran paso.Querido amigo, esto es "Cuestión de vida o muerte". Jesús dijo: "Yo soy la resurrección y la vida; el que cree en mí, aunque este muerto vivirá y todo aquel que vive y cree en mí, no morirá eternamente-Juan 11:25-26- ¡Jesús vive, y nosotros también viviremos! El pueblo de Dios puede tener absoluta confianza de que su futuro es tan brillante como el del creyente nacido de nuevo y no hay amor más profundo como el amor del que hizo esto posible, Jesucristo.La vida ya no será un monstruo que nos va a devorar, ni la muerte la espantosa realidad de dejar de existir si ya hemos realizado en nosotros, las palabras de San Pablo "Para mí el vivir es Cristo, y el morir es ganancia", y las palabras de Jesús mismo: "El que cree en mí aunque esté muerto vivirá".
